domingo, 22 de marzo de 2020

¿CÓMO ENSEÑARLE A TU HIJO A SER AMABLE?




Antes de los dos años no se recomienda enseñar las nociones de respeto básicas, como: ¡Por Favor!, ¡Gracias!, ¡Buenos días! A pesar de que el cerebro social infantil sea muy receptivo, porque en esta edad aprenden palabras, y como palabras quedarán grabadas.

Entre los 2 y los 7 años los niños van interiorizando el sentido del respeto, en esta etapa (Piajet - estadio de inteligencia intuitiva). los hijos, descubren la reciprocidad y se puede inculcar nociones de justicia, equidad y empatía.

Si bien es cierto, en la educación integral se considera que los niños necesitan que les enseñen a ser niños en cuanto al juego, actividades, programas que pueden ver, como cuidarse así mismos; pero, esta teoría también considera que los niños nacen educados y esa educación hay que mantenerla, controlando en la mayor medida posible el ejemplo que los hijos reciben.

Los adultos sobretodo sus padres, tienen mayor influencia en los hijos, por ello por más que tenga un buen cuidador, niñera, tutor, la mayor influencia en los actos del niño, nacerá del ejemplo de sus progenitores. 

Si desea que su hijo aprenda a ser amable, no le enseñe las palabras, salúdelo a él, en todo momento en el que sea posible: cuando amanezca, cuando anochezca, y haga también, que el niño lo vea saludando a otros. 

Si desea que sus hijos pidan las cosas de !Por Favor!, hágalo usted primero con ellos, después entre cónyugues y finalmente con otros miembros de la familia u otras personas cercanas. 

Cuando un niño es apreciado y recibe ternura aprende que a un niño se le trata así, comprende que su comportamiento genera reacción en los adultos. Pero aprende a tratar a otros en base a como ven que entre adultos se tratan.

Los adultos carecen de entender que un niño necesita que le enseñen a ser niño, necesita jugar acorde a su edad, pensar acorde a su edad, lo que muchos padres olvidan debido a su poca disponibilidad de tiempo en familia. 

El niño solamente reproducirá lo que aprende en su trato cotidiano, cuando esté con personas cercanas, mascotas o amigos.

A un niño no hay que educarlo, ya viene educado para hacer el bien, es el ejemplo que recibe lo que confunde su perfección; pero sí, a un niño hay que instruirlo porque desconoce todo.
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!RAZONEMOS UN POCO!

Lo que corregimos o educamos en los infantes, son los errores que uno mismo a través de su ejemplo, programas de tv, juegos, etc. pone en ellos. No confunda educación con instrucción, si quiere educar a un infante, edúquese Ud. primero, si desea instruirlo póngalo en una escuela.


Lo recomendable antes de los 2 años, es únicamente hacer que el niño presencie momentos en donde los adultos utilicen estas frases de trato social, como saludos, frases de cortesía, etc.

Si los pequeños ven a los padres ser cultos y amables, aprenderán que ese es el modo "normal" cotidiano de actuar en el día a día, si viven en hostilidad, crítica, burla, irrespeto el niño captará eso como una conducta cotidiana y así se relacionará en su entorno, y no sólo eso, también buscará personas que tengan su mismo modo de relacionarse, para socializar con ellos.

RESUMEN: el trato culto y cortés debe ser siempre predominante en todo entorno, sobretodo en el familiar y escolar porque son los 2 ambientes en donde más tiempo pasa el niño.
A partir de los 5 a 7 años, el niño verá el impacto que tiene el usar palabras de cortesía en la gente y en sí mismo, lo que fortalecerá su emocionalidad, autoestima y le hará sentirse valioso para él mismo y para su contexto.

Más adelante, comprenderá que en realidad al dar respeto y reciprocidad se estaba respetando así mismo, entonces se podrá decir con certeza que el niño ha entendido que el saludo y frases de cortesía son comportamientos naturales y saldrán de él en forma natural también.

La reciprocidad lo aprenderá de pequeño también, al hacer un favor esperará recibir un ¡Gracias! Y le parecerá normal decir ¡Por Favor! Para solicitar algo. Ahí también aprenderá a elegir a sus amistades, perdiendo conectividad con personas a las que el no vea que manejan estos niveles de amabilidad y buscará socializar con niños con valores,  principios similares a él.

¿CÓMO CRIAR INFANTES FELICES? 2da parte - El manejo adecuado de premios y castigos -



¿Qué hizo cuando su hij@ quiso caminar?, ¿Qué haría si su hijo desea nadar?, ahora responda ¿Qué hace cuando su hij@ se comporta inadecuadamente?
Nótese que he dicho INADECUADAMENTE, ¿Por qué no he dicho cuando se "comporta mal"?

La conducta humana se encuentra condicionada por:

1. Lo que se puede y 
2. No se puede hacer, 

¿Cómo aprendió Ud que podía o no debía hacer algo?. Se lo enseñaron ¿VERDAD?

Somos una construcción social, compuesta por normativas socioculturales, de este hecho nace la importancia de comprometamos con nuestros hijos, a enseñarles a ser niños o niñas; pero, debemos también comprometernos en aprender a ser padres.

La forma en la que el niño aprenda a percibir algo como bueno o malo, diferenciará mucho a su hijo entre ser un niño: maltratado, desvalorizado, inseguro o un infante feliz. 

Por otra parte, la manera en la que enseñe a su hijo a percibir el mundo que le rodea, marcará mucho la distancia entre que el lo sepa y que también lo aplique.

Lamentablemente, en el mundo es impensable que llegue el momento; en donde, se exijan pruebas psicológicas para verificar si estamos o no en condiciones afectivas, mentales y físicas para ser padres, esa es una responsabilidad que deberá asumir cada persona, mucho antes de desear concebirlo. 

Lo que sin duda, todo padre querrá es que su hijo o hija tenga una infancia feliz, para ello debemos considerar que:

- Los hijos no son una extensión nuestra: cada niño tendrá conductas, pensamientos y formas de percibir su mundo en su gran mayoría diferentes a sus padres; ya que, influye la etapa de gestación, el ambiente, la época, etc. 

- Los hijos serán quienes deberán decidir lo que les gusta o no, las actividades lúcidas no deberán ser impuestas pero sí guiadas. Un padre de familia tiene la responsabilidad de constantemente consultar actividades que puedan llevar a cabo sus hijos dependiendo de su edad.

Es muy constructivo asimilar el hecho de que; por ejemplo, puede que para un niño o niña sea muy bueno aprender a cepillar sus dientes, pero si se lo hace mediante amenazas, recompensas o mediante gran tensión, el niño asimilará una excelente actividad salubre para él, con un mal momento, y por amor propio, lo rechazará. 

Antes de saber si se debe aplicar el condicionamiento operante (premio-castigo) con un niño, es importante entender que la educación, es enseñarle al niño que las actividades que lleva a cabo es por un beneficio o necesidad que le evitarán malos momentos a futuro. En el cepillar de los dientes por ejemplo, el niño debe entender que si no se cepilla sus dientes, tarde o temprano terminará sufriendo por caries y que estas pueden ser dolorosas. De modo consciente el niño aprenderá también la responsabilidad de aprender a cuidar de él. 

RESUMEN: evite decirle a su hijo "Eso no se hace", prefiera enseñarle a razonar, a analizar sus actos, situaciones, consecuencias y responsabilidades, "Mira si haces esto, puede que ocasiones esto", "Si piensas así, es bueno que decidas si te funcionará a futuro".

SER PADRE TOMA TIEMPO, Y TIEMPO VALIOSO DEL CUAL DEPENDE LA FELICIDAD Y ÉXITO EN SU VIDA PRESENTE Y FUTURA.